martes, 8 de enero de 2013

La bendición-maldición de tener un lado artístico

Comenzaré con la contextualización: Terminando el año 2012, al fin logré estar un poco más estable emocionalmente con respecto a mi trabajo, principalmente, descubriendo que pensamientos me hacían sentirme poco cómoda en mi trabajo.
Esto hizo que decidiera seguir en mi mismo puesto para el año 2013, cosa que me permitió sentirme relativamente tranquila y estable.

Si se piensa objetivamente, en este momento no debería tener ningún motivo para sentirme preocupada: Vacaciones con goce de sueldo, trabajo casi asegurado para el año 2013, vivo aún con mis padres, lo cual significa que no tengo mayores gastos y no tengo mayores preocupaciones que mi trabajo y mis hobbies.

Pero, una conversación con una amiga me hizo removerme nuevamente en mi "zona de confort".


Sucede que ambas somos profesionales, egresadas hace relativamente poco tiempo. Comentábamos que a ambas nos gustan nuestras profesiones (si bien, yo no AMO mi carrera, de todas maneras me agrada) y que no tenemos grandes problemas económicos ni de otra índole. Sin embargo, coincidicmos también en que ALGO NOS FALTA. Y es justamente, la parte artística.

Y eso me hizo cuestionarme nuevamente algo que me venía a la mente por varios meses el año pasado: ¿Tengo que conformarme con "relegar" el arte a un segundo lugar? o ¿Podría arriesgarme, tomar las riendas y darle al arte un papel más protagónico en mi vida?


Y esto, mezclado con el hecho de que francamente no se que quiero para mi vida de aquí en adelante, han armado nuevamente un poco de caos en mi cabeza (o quizás si se lo que quiero, pero no me atrevo, no lo se...)

Y ese es el tema. Otra persona, que no tuviera esa inquietud artística, estaría bien con lo que yo tengo: trabajo estable y ausencia de grandes responsabilidades (quizás sólo le faltaría irse de casa para comenzar la vida independiente). Sin embargo, el hecho de tener este lado artístico hace que, si no realizo de forma frecuente este tipo de actividades, siento que me falta algo para sentirme completa.


Y es aquí cuando aparece la "maldición" de ser artista: La inquietud permanente.

Y el tema al respecto es: No puedo satisfacer esta inquietud: ¿Por una opresión externa (social)? ¿O por una opresión interna (miedo?)?

Bueno, por el momento me conformo con que estoy de vacaciones (ventaja de trabajar en educación) y con que pasaré dos hermosas semanas haciendo teatro.

Que me deparará la vida para el futuro inmediato, lo veré en algún momento...(sólo quiero que no se me pase la vida en eso)










1 comentario:

Dodin dijo...

uy, al parecer las conversas del otro día te dejaron pensando ._.
yo creo que en algún momento deberás salir de esa comodidad, que no sea tampoco en un tiempo muy lejano, para que no se te pase la vida con el mismo problema!!

un abrazo chuchodo :D