miércoles, 30 de enero de 2013

¿Cuál es el límite?

Me ha costado años el poder afirmarme, estabilizarme y creerme el cuento.
Creer que soy capaz de hacer cosas

Creer que soy capaz de crear cosas nuevas
Creer que se cosas
Creer que soy buena para hacer algunas cosas

Y por esto, cada vez que realizo una actividad que me guste y en la que me siento relativamente capaz, la comento con todos mis cercanos hasta por los codos, solamente por la satisfacción que me produce estar haciéndola.

Y es así que llegada a esta momentánea estabilidad, alguien me comenta que "no se me suban los humos a la cabeza, porque el último tiempo me ha notado distinta"
. 
Tomando en cuenta quien me lo dijo, obviamente se que fue con buena intención, pero...¿Por qué hay gente que confunde compartir la propia felicidad y entusiasmo con creerse superior a los demás? Y ¿Cuál es el límite entre ambas actitudes?


Es cierto, hay momentos en los que me gusta que me elogien, que reconozcan mi trabajo, pero he aprendido que eso no es lo que debe moverme, sino que hay que guiarse por la auomotivación.


El punto es que en este caso, me sorprendió que se confundieran mis intenciones.


En fin, esto sucede simplemente por ser humano: un ser intersubjetivo, que es definido por los otros.
 

Como dice Jean Paul Sarte en su obra "A puerta cerrada"
Entonces esto es el infierno. Nunca lo hubiera creído... Ya os acordaréis: el azufre, la hoguera, las parrillas... Qué tontería todo eso...
¿Para qué las parrillas? El infierno son los demás.

2 comentarios:

VaLe... dijo...

No habia pensado en el hecho de "compartir la felicidad" y es que, te confieso que soy de esas que suelen creer que ciertas personas solo buscan sentirse superiores por hacer cosas en las que son muy buenas.

Ha de ser envidia, lo se, pero ahora que te leo, me planteare, dejar de creer que me presumen sus logros y comenzare a alegrarme por la felicidad de quienes me rodean.

La pregunta es buena "¿Cuál es el límite entre ambas actitudes?
"

Saludos!! =)

kika dijo...

En la "interpretación" de los demás, aún sin mala intención, habrán diverso matices.

Pero ¿Qué importa como interpreten los demás mi quehacer si me hace feliz? Siempre habrá alguien que no esté de acuerdo, no lo entienda.

Vivir feliz con lo que elijo para mi, y dejar felices a los otros con las suyas. Para eso ningún límite!!!