miércoles, 4 de diciembre de 2013

Una GRAN pregunta

Una amiga-conocida (de esas personas que son de tu círculo social, pero que no son tan cercanas), me preguntó hace un par de días: "Y ¿Qué estás haciendo con todo ese maravilloso conocimiento que tienes en tu cabecita?"

Y mi respuesta interna fue: Nada.

Estoy con una sensación de estar a la deriva, ir encima de una tabla flotando en el agua, sin ningun intento por remar hacia algun lado, solo ir hacia donde el agua me lleve...y eso no me gusta...


Y en estas condiciones, ¿Pensar en establecer una relación? No me gustaría. Siento que nadie se merece alguien que tenga tal confusión con respecto a su vida. Si las relaciones consisten en formar proyectos en común, ¿Cómo formar algo en común con otra persona si ni siquiera tengo claros mis propios objetivos?

..¿Será que no se para donde ir?...o  ¿Se para donde ir y no me atrevo/ no se como hacerlo?


Lo único que se hoy es que el último tiempo he andado con un asqueroso letargo e indolencia...hecho que me desagrada tremendamente porque siempre he sido responsable...y con este estado me ha costado su resto...

domingo, 25 de agosto de 2013

Me canso y me dan ganas

Sucede que me canso de ser psicóloga
De escuchar todo el día
De ser exigida para que otros cambien
De ser un ente normativo, al que se le exije para "enrrielar al descarriado"
De tener que ser contenedora, tener paciencia, buen ánimo y buena cara todo el día, cinco días a la semana
De muchas veces no saber que hacer, y angustiarme por eso
De recibir críticas al propio trabajo, por personas que no tienen ni idea de mi trabajo
De tener que esperar los cambios, tener fe en la otra persona, al mismo tiempo que me exigen que haga actos de magia


Sucede que me canso de ser persona, de ser yo
De estar a la defensiva frente a las personas
De estar a la defensiva frente a lo desconocido
De ponerme idiota
De sentirme incompetente
De ser autoexigente
De tener poca energía
De ponerme ansiosa frente a todo
De criticar todo y centrarme en lo negativo
De luchar constantemente con el miedo, inseguridad y miedo a fracasar

Y me dan ganas
Me dan ganas viajar, sentir esa sensación de desarraigo, de poder tomar un bus a cualquier parte, si me da la gana
Me dan ganas de hacer arte, sin obligaciones adicionales
Me dan ganas de encontrar un trabajo, donde no me sienta casi todos los días con ansiedad, donde me sienta capaz y pueda ser fiel a mis principios.
Me dan ganas de poder vivir en el aquí y ahora, sin centrarme en lo que va a pasar a futuro
Me dan ganas de no hacerme bolita frente a las dificultades, de rodar por el pasto y correr con los ojos cerrados y los brazos abiertos, aunque sea de vez en cuando
Me dan ganas de poder tomar mis propias decisiones
Me dan ganas de no ser tan autoexigente y poder seguir mis sueños, sin priorizar el que dirán en el ámbito laboral

Me dan ganas...de ser feliz, de sentirme libre...


sábado, 20 de julio de 2013

Y derrepente me miré...

Y derrepente me miré al espejo...
Y me vi con caderas anchas y cara deslavada,
usando beatle de hilo
y un tomate en el pelo.
Me miré...
Y derrepente me sentí camino a los 30...

(¡Adultazo!...porque viejazo, aún no.)


miércoles, 1 de mayo de 2013

Un día como hoy...feriado y lluvioso

En días como estos (libres...y sobretodo con lluvia) me invaden la cabeza miles de ideas y proyectos locos (o no tanto) y me hacen a sentir algo abrumada.

Creo que la mejor solución es: Ordenar mi medio ambiente (pieza), prepararme un mate y ponerme a teclear para sacar las ideas de mi cabeza.


En una de esas, si logro ordenarlas y armarlas, puede que se conviertan en realidad en un futuro (no muy lejano)



Foto del año pasado, cuando salía por la ciudad simplemente a fotografiar (hace mucho tiempo que no lo hago)

miércoles, 30 de enero de 2013

¿Cuál es el límite?

Me ha costado años el poder afirmarme, estabilizarme y creerme el cuento.
Creer que soy capaz de hacer cosas

Creer que soy capaz de crear cosas nuevas
Creer que se cosas
Creer que soy buena para hacer algunas cosas

Y por esto, cada vez que realizo una actividad que me guste y en la que me siento relativamente capaz, la comento con todos mis cercanos hasta por los codos, solamente por la satisfacción que me produce estar haciéndola.

Y es así que llegada a esta momentánea estabilidad, alguien me comenta que "no se me suban los humos a la cabeza, porque el último tiempo me ha notado distinta"
. 
Tomando en cuenta quien me lo dijo, obviamente se que fue con buena intención, pero...¿Por qué hay gente que confunde compartir la propia felicidad y entusiasmo con creerse superior a los demás? Y ¿Cuál es el límite entre ambas actitudes?


Es cierto, hay momentos en los que me gusta que me elogien, que reconozcan mi trabajo, pero he aprendido que eso no es lo que debe moverme, sino que hay que guiarse por la auomotivación.


El punto es que en este caso, me sorprendió que se confundieran mis intenciones.


En fin, esto sucede simplemente por ser humano: un ser intersubjetivo, que es definido por los otros.
 

Como dice Jean Paul Sarte en su obra "A puerta cerrada"
Entonces esto es el infierno. Nunca lo hubiera creído... Ya os acordaréis: el azufre, la hoguera, las parrillas... Qué tontería todo eso...
¿Para qué las parrillas? El infierno son los demás.

martes, 8 de enero de 2013

La bendición-maldición de tener un lado artístico

Comenzaré con la contextualización: Terminando el año 2012, al fin logré estar un poco más estable emocionalmente con respecto a mi trabajo, principalmente, descubriendo que pensamientos me hacían sentirme poco cómoda en mi trabajo.
Esto hizo que decidiera seguir en mi mismo puesto para el año 2013, cosa que me permitió sentirme relativamente tranquila y estable.

Si se piensa objetivamente, en este momento no debería tener ningún motivo para sentirme preocupada: Vacaciones con goce de sueldo, trabajo casi asegurado para el año 2013, vivo aún con mis padres, lo cual significa que no tengo mayores gastos y no tengo mayores preocupaciones que mi trabajo y mis hobbies.

Pero, una conversación con una amiga me hizo removerme nuevamente en mi "zona de confort".


Sucede que ambas somos profesionales, egresadas hace relativamente poco tiempo. Comentábamos que a ambas nos gustan nuestras profesiones (si bien, yo no AMO mi carrera, de todas maneras me agrada) y que no tenemos grandes problemas económicos ni de otra índole. Sin embargo, coincidicmos también en que ALGO NOS FALTA. Y es justamente, la parte artística.

Y eso me hizo cuestionarme nuevamente algo que me venía a la mente por varios meses el año pasado: ¿Tengo que conformarme con "relegar" el arte a un segundo lugar? o ¿Podría arriesgarme, tomar las riendas y darle al arte un papel más protagónico en mi vida?


Y esto, mezclado con el hecho de que francamente no se que quiero para mi vida de aquí en adelante, han armado nuevamente un poco de caos en mi cabeza (o quizás si se lo que quiero, pero no me atrevo, no lo se...)

Y ese es el tema. Otra persona, que no tuviera esa inquietud artística, estaría bien con lo que yo tengo: trabajo estable y ausencia de grandes responsabilidades (quizás sólo le faltaría irse de casa para comenzar la vida independiente). Sin embargo, el hecho de tener este lado artístico hace que, si no realizo de forma frecuente este tipo de actividades, siento que me falta algo para sentirme completa.


Y es aquí cuando aparece la "maldición" de ser artista: La inquietud permanente.

Y el tema al respecto es: No puedo satisfacer esta inquietud: ¿Por una opresión externa (social)? ¿O por una opresión interna (miedo?)?

Bueno, por el momento me conformo con que estoy de vacaciones (ventaja de trabajar en educación) y con que pasaré dos hermosas semanas haciendo teatro.

Que me deparará la vida para el futuro inmediato, lo veré en algún momento...(sólo quiero que no se me pase la vida en eso)