domingo, 8 de abril de 2012

Delirios de una mañana de otoño

Esto es algo que escribí hace unos días atrás. Estaba en el trabajo, era una mañana fría, no nublada y con los colores del otoño. Lo que se podría decir una mañana otoñal en pleno.


Y lo que escribí fue lo siguiente:

En esta mañana de otoño me pongo a soñar. Me pongo a pensar que pasaría si hago algo loco.

En esta mañana de otoño me dan ganas de comprarme esa cámara profesional que tanto quiero, tomar un bus y lanzarme a recorrer. Viajar, ir a conocer el norte o el sur o recorrer parte de Latinoamérica. En compañía de mi cámara.

Me dan ganas también de dedicarme al arte. Se que es sacrificado. Pero de pronto me gustaría estudiar algo más, donde poner a volar mi creatividad, mi espontaneidad. ¿Y mi profesión actual? Quizás complementar con ella o mandarla a volar…no lo se.

En esta mañana de otoño estoy trabajando y me pongo a soñar. No es que lo que hago no me guste del todo…es sólo que siento que necesito algo más…que aspiro a algo más…

2 comentarios:

Dodin dijo...

siii, aspiras a algo más que estar encerrada en una oficina de colegio.

:)

cariños chochudos para ti!

awe dijo...

hola, lo que tu relatas, me pasa todos los dias y no es ser mal agradecido con la vida, agradezo mi trabajo y todo lo que eso trae, pero algo me falta.
mi oficina tiene ventanales por todos lados, y una vista a algo parecido a una plaza, aveces me quedo pegado en la ventana pensando en cuanto tiempo me quedare en esa oficina o cuando podre hacer un viaje y vivir una vida mas emocionante, o por lo menos no tan rutinaria o con mas cosas que contar que mis salidas de fin de semana.
creo que me pasa lo mismo que a ti.
saludos