jueves, 8 de diciembre de 2011

Postura ideal frente al amor

He andado con ganas de escribir el último tiempo, pero por alguna razón no me fluye (o no me he dado el tiempo). Pero bueno...

El último tiempo he reflexionado frecuentemente sobre el amor (de pareja, especifiquemos). Y he pasado de tener un caos mental, producto de una crisis amorosa de hace algunos meses (con desestructuración completa, metafóricamente: me tiré al vacío sin paracaídas y me saqué la cresta), a llegar a algunas conclusiones o aprendizajes. Y uno de esos es jamás, pero jamás cambiar por otra persona.

Es verdad, existe una adaptación mutua que es sana, donde cada parte cede un poco, para así poder llegar a establecer un proyecto en común. Pero, mi punto es que jamás se debe cambiar la escencia de lo que uno es por estar con otra persona. y ¿Qué entiendo por esencia?

Escencia (Real academia española):
1. f. Aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas
2. f. Lo más importante y característico de una cosa.

O sea, en este caso, valores, gustos, intereses, actividades
Y ese es justamene uno de los errores que cometí: dejar en segundo plano mis valores y algunas opiniones personales y aceptar situaciones que francamente me hacían sentir muy incómoda.

No se si sonaré muy centrada en mi misma...pero por lo menos a mi me suena bastante lógico.

Y para finalizar, debo decir que esta y otras reflexiones han causado que esté totalmente en contra de siquiera pensar en establecer otra relación. Hombres solamente como amigos, nada más. Y esto la verdad es que no me complica. Pero hay momentos en que que me da una pequeña inquietud y me pregunto:

¿No sirvo para - no quiero- compartir con alguien permanentemente?
¿Serán todas mis relaciones futuras iguales (si es que hay más)?
¿Qué tanto estoy dispuesta a ceder por alguien?

En fin, por el momento debo decir que estoy tranquila tal como estoy, centrada en mis planes personales y profesionales.

Ps: Y aquí, un poema que refleja mi sentir.

¿Deseas que te amen?

No pierdas, pues,

el rumbo de tu corazón.

Sólo aquello que eres has de ser

y aquello que no eres, no.

Así, en el mundo, tu modo sutil,

tu gracia, tu bellísimo ser,

serán objeto de elogio sin fin

y el amor... un sencillo deber.

(Edgar Allan Poe)




2 comentarios:

A W E dijo...

encuentro razon en lo que escribes, sobre todo en eso de no cambiar. creo que las personas se apegan demasiasdo a las personas o las cosas, por eso cuando ya no estan siente la sensacion de vacio. lo ideal es no vivir en funcion de esas cosas o personas.

en mi caso, no tengo tiempo para tener polola, tengo un horario dificil y creo que mis relaciones estan marcadas por mi falta de tiempo.
saludos

Dodin dijo...

escencia ... una palabra que no hay perder