sábado, 20 de julio de 2013

Y derrepente me miré...

Y derrepente me miré al espejo...
Y me vi con caderas anchas y cara deslavada,
usando beatle de hilo
y un tomate en el pelo.
Me miré...
Y derrepente me sentí camino a los 30...

(¡Adultazo!...porque viejazo, aún no.)