domingo, 22 de abril de 2012

De imágenes, sonidos y olores

Cuando ando con tiempo y no ando sumergida dentro de el acelerado mundo de la vida diaria, suelo abrir mi percepción y comienzo a fijarme en los sonidos, imágenes y olores que voy percibiendo. En el caso de las imágenes, me es muy agradable mirar mi alrededor y comenzar a buscar cuadros o composiciones que podrían ser una buena foto (cosa que hago cuando salgo con mi cámara).
Pero bueno, mi punto es que tanto los sonidos, las imágenes y los olores, me evocan muchos recuerdos (específicos) o suelo asociarlos con situaciones, haciéndome pensar en ellas (independiente de si tienen relación directa o no...el poder de la mente).

ADVERTENCIA: A continuación encontrará muchas ideas sueltas, con metáforas personales y muchas sin coherencia alguna. Siga leyendo bajo su propio riesgo

Imágenes (que constituyen en este momento un evocador algo masoquista para mi, ya que muchos lugares me recuerdan a él...)
-Una plaza específica de mi ciudad (donde solía ir a caminar con él). Son 3 lugares muy específicos: Una banca, un punto y un estacionamiento con una vista determinada. Hace un mes me reencontré con el primero y el último. Y me hizo evocar tantas cosas...uff.
-Una banca de la plaza de armas. Casi que recuerdo que estábamos hablando.
-Un punto del mall. Era nuestro punto de encuentro.
-Una mesa de un café. Recuerdo: Día de los enamorados.
-Un modelo de camioneta. Blanca, de una cabina. la que él tenía (y cada vez que veo una, pongo atención para ver si es él)
-Una parte del patio de mi casa. Donde me venía a dejar. Dónde una vez me vino a dejar un regalo cuando estaba enferma.
-Un sillón de la casa de mis amigas. De todo tipo de recuerdos. Él, buenas juntas, risas, películas, series, comida. Buen sillón.
-Una escalera del mall. Visión de una de mis andanzas frikis.
-Enredadera afuera del mall. Recuerdo y metáfora tan especial. Él, fotos, helados, planes...
-Escalera afuera del mall. Andanzas frikis teatrales.
-Vista desde donde trabajo a una sala de la escuela de al lado. Mis clases de teatro de este año.
-Paradero de micro de una calle en especial. Mi primera aventura amorosa. La recuerdo de buena gana.
-Un recoveco escondido del mall. Relacionado también con lo anterior. Uff, jejeje.
-Un club deportivo. Relacionado con Payasos de la esperanza y todo lo que implica.

Sonidos
-La rue Morge, algunas de Jorge Drexler, Evelyn Cornejo, Zamba, Bossa Nova (Tom Jobin), Calma Pueblo de Calle 13, El reproche de Manuel García. Mucha carga emocional, me lo recuerdan mucho. Evito escucharlas.
-Ciertos artstas y canciones que no recuerdo en este momento. Pero me hacen recordar mis constantes viajes en bus en mi peor momento emocional.
-Todo se mueve, de Calle 13. Canción que escuchaba a las 7 de la mañana, rumbo a mis clases de diplomado los días Sábado.
-Emir Kusturica, La mano ajena, Beirut. Recuerdos lindos de mis andanzas teatrales.
-Un pato, versión de Natalia Lafourcade. Canción subidora de ánimo, recomendada por una amiga. Me evoca el departamento y etc. Siempre buenos momentos :)
-El sonido de las bandurrias (nombre de un pájaro) al atardecer. Me evoca mi casa y ganas de estar al lado de mi estufa y acostada.
-Salir un día viernes en la tarde del trabajo y escuchar por el pasillo el sonido de instrumentos musicales. Ese día hay clases de instrumentos. Simplemente me puse a caminar por el pasillo y disfruté.


Olores
-Olor a combustión de estufa a parafina. Es un olor que me encanta, no por el olor en si, sino por lo que evoca. Me evoca a casa de abuela, a invierno y estar comiendo cosas ricas. A esos tiempos eternos de la infancia donde las obligaciones no eran muchas.
-Olor a quema de pasto o basura o a estufa a leña. Parecido: Invierno, calorcito, tiempos de infancia, campo.
-Olor cloro en uno de los pasillos de donde trabajo. Siempre, un día a la semana, como salgo más tarde, ya que es el día en que hago mi taller de teatro, me encuentro con esto.Es un conjunto de sensaciones que implica: Cansancio, energía, felicidad por poder enseñar algo que me gusta y me ha servido tanto y por que me esté resultando y porque es una sinopsis de lo que me gustaría hacer a futuro...es como probar de un postre con el dedo y querer más.


A veces encuentro una maldición tener tan buena memoria. Sobre todo porque esa memoria implica recordar emociones y sensaciones de forma muy vívida. Pero también es lindo, porque permite llevarme a lugares y situciones donde me gustaría estar, en momentos que lo necesito.

domingo, 8 de abril de 2012

Delirios de una mañana de otoño

Esto es algo que escribí hace unos días atrás. Estaba en el trabajo, era una mañana fría, no nublada y con los colores del otoño. Lo que se podría decir una mañana otoñal en pleno.


Y lo que escribí fue lo siguiente:

En esta mañana de otoño me pongo a soñar. Me pongo a pensar que pasaría si hago algo loco.

En esta mañana de otoño me dan ganas de comprarme esa cámara profesional que tanto quiero, tomar un bus y lanzarme a recorrer. Viajar, ir a conocer el norte o el sur o recorrer parte de Latinoamérica. En compañía de mi cámara.

Me dan ganas también de dedicarme al arte. Se que es sacrificado. Pero de pronto me gustaría estudiar algo más, donde poner a volar mi creatividad, mi espontaneidad. ¿Y mi profesión actual? Quizás complementar con ella o mandarla a volar…no lo se.

En esta mañana de otoño estoy trabajando y me pongo a soñar. No es que lo que hago no me guste del todo…es sólo que siento que necesito algo más…que aspiro a algo más…

domingo, 1 de abril de 2012

Mi vida amorosa resumida en dos obras de teatro


Esto del blog me da por ratos. Me acabo de dar cuenta que lo tenía botado hace dos meses, pero espero escribir más seguido ahora, porque tengo hartos temas en mi cabeza sobre los que me gustaría escribir.

El tema de esta entrada es "Mi vida amorosa resumida en dos obras de teatro". Yo especificaría "mi vida amorosa fáctica" , es decir, dejando fuera aquellas ocasiones en que a mi me gustó o yo gusté de alguien, pero no pasó nada.

Haciendo esta especificación, las obras de teatro se reducen entonces a solamente 2 (si, no he tenido una basta experiencia amorosa que digamos).

Y ¿Por qué es que hago esta asociación?
Resulta que hace algun tiempo atrás, mirando en una librería, decidí (en un acto un poco masoquista), comprar dos obras de teatro chileno que me gustan mucho: "Los payasos de la esperanza" de Raúl Osorio y Mauricio Pesutic y "El loco y la triste, de Juán Radrigán.
Ahora ¿Por qué masoquista? Porque justamente las dos obras están relacionadas (o las asocio) con las dos relaciones sentimentales que he tenido hasta el momento.

Los payasos de la esperanza.
Corría el año 2010. Era verano y yo asistía por segundo año a una escuela intensiva de teatro y circo que se efectúa en mi ciudad hace 12 años. Ya finalizada la escuela, asistí a una fiesta (una de las tantas que se hacen en ese periodo) y tuve onda (más que onda diría yo), con otro de los chicos que asistía a la escuela. Y esta persona es la que se podría considerar el primer hombre (fático) en mi vida. Con el que di mi primer beso. Duramos dos semanas.
Durante estas dos semanas, otras personas que conocí en la escuela me pidieron ayuda para montar una obra de teatro, que es justamente "Payasos de la esperanza". Yo hice de asistente de dirección y encargada de iluminación y música, mientras que este caballero ayudaba con algunas piruetas de la obra.
Terminamos dos días antes del terremoto que ocurrió el 27 de Febrero del 2010 en Chile.
A pesar de lo corto de esta relación y de que estuve triste un tiempo, es algo que recuerdo con cariño. De hecho, todavía veo a esta persona (quien está en una relación hace un par de años) y hay mucha buena onda entre nosotros. Y de lo que pasó, ni se habla.

El loco y la triste.
Corría el año 2011. Era verano y yo asistía por tercer año a la misma escuela de teatro y circo.
No quiero entrar en muchos detalles, pero en resumen: Empecé a salir con alguien que conocí en la escuela, un tiempo después que ésta terminara. Él era una suerte de amor platónico para mi, así que comencé esta relación con toda la ilusión del mundo. Y creo que él también. Salimos, pololeamos, lo quería mucho, era importante, nos proyectamos, sucedieron cosas trascedentales para mi, me sentí traicionada en mi confianza y abrí los ojos. Duramos cuatro meses. Y es a él que están dedicadas las entradas anteriores del blog.
La relación de esto con la obra en cuestion es bastante pequeña. En una ocasión, estábamos en una biblioteca y él me muestra una obra que el tuvo que realizar cuando estudiaba (él es actor). La leí, era muy linda, me gustó mucho. Y desde ahí que la relaciono con él y nuestra relación. Incluso, se la regalé en una ocasión. Tenemos la misma versión los dos (aunque yo me la haya comprado meses después de terminar).
En cuanto al estado actual de esto, no nos hablamos. Nos hemos encontrado un par de veces y nos saludamos. la última vez ni nos miramos.

Y es así, que mi vida amorosa se resume en dos obras de teatro. Además de forjarse alrededor del teatro y con personas del teatro.
Lindo y lamentable a la vez. Lamentable porque sigo haciendo teatro y al estar en el mismo medio, me sigo encontrando a esta segunda persona. Es como rascarme la misma costra una y otra vez. Afortunadamente, creo que duele cada vez menos. Muy sutilmente, pero ha disminuído.