Hace días que busco que escribir. Quería escribir sobre lo que tenía ganas de hacer en el momento, sobre los pequeños placeres de la vida (tratando de centrarme en lo positivo). Y ayer, había encontrado algo, era un sentimiento que hace tiempo no tenía y que me puso bastante contenta: fantasear con que me gustara alguien. No es que esté interesada en alguien, es sólo que me gusta fantasear (mucho)...y esto me puso contenta porque en todos estos meses no había siquiera podido fantasear con esa situación. Esto causó que pudiera pensar en él y sentir cierto alivio
Bueno, eso hasta este momento.
Y ¿Qué pasó? Pasó que cada vez que creo que mi corazón está cicatrizado, una herida se abre y vuelve a sangrar.
Vuelve a sangrar cuando me doy cuenta que aún no he podido matarlo en mi mente y que ronda como un fantasma o como presencia e impedimento vivo en algunos de mis planes.
Vuelve a sangrar cuando descubro más cosas que él sería capaz de hacer.
Y esto es un revoltijo. No es tristeza por extrañarlo. No es rabia de odiarlo para siempre.
Es una mezcla de ambas.
Rabia y tristeza de no poder hacer algunas cosas que amo porque ronda su presencia.
Es rabia y tristeza por tener que huir de ciertas situaciones por no saber si soy capaz de enfrentarlas.
Es rabia contra mi misma por sentir tristeza por culpa de alguien que no vale la pena y que me ha causado daño.
Es rabia y tristeza de no poder centrarme en las cosas lindas que tengo en la vida (familia, trabajo, habilidades y gustos, amigos y amigas que son un sol).
Es rabia de que existan momentos lindos que se empañan por culpa de estos sentimientos.
Es rabia de no querer llorar para no preocupar a los demás.
Es rabia y tristeza de tratar de convencerme a mi misma que esto es tema cerrado, cuando no lo es.
Maldigo del alto cielo (Violeta Parra)
PS esperanzador: Y no quiero preocupar al lector, así que les aseguro que mañana será un mejor día. Porque estar bien no es sólo un padecer, es también una desición.Y Así como en este momento decido estar mal, mañana decidiré estar bien.
Bueno, eso hasta este momento.
Y ¿Qué pasó? Pasó que cada vez que creo que mi corazón está cicatrizado, una herida se abre y vuelve a sangrar.
Vuelve a sangrar cuando me doy cuenta que aún no he podido matarlo en mi mente y que ronda como un fantasma o como presencia e impedimento vivo en algunos de mis planes.
Vuelve a sangrar cuando descubro más cosas que él sería capaz de hacer.
Y esto es un revoltijo. No es tristeza por extrañarlo. No es rabia de odiarlo para siempre.
Es una mezcla de ambas.
Rabia y tristeza de no poder hacer algunas cosas que amo porque ronda su presencia.
Es rabia y tristeza por tener que huir de ciertas situaciones por no saber si soy capaz de enfrentarlas.
Es rabia contra mi misma por sentir tristeza por culpa de alguien que no vale la pena y que me ha causado daño.
Es rabia y tristeza de no poder centrarme en las cosas lindas que tengo en la vida (familia, trabajo, habilidades y gustos, amigos y amigas que son un sol).
Es rabia de que existan momentos lindos que se empañan por culpa de estos sentimientos.
Es rabia de no querer llorar para no preocupar a los demás.
Es rabia y tristeza de tratar de convencerme a mi misma que esto es tema cerrado, cuando no lo es.
Maldigo del alto cielo (Violeta Parra)
PS esperanzador: Y no quiero preocupar al lector, así que les aseguro que mañana será un mejor día. Porque estar bien no es sólo un padecer, es también una desición.Y Así como en este momento decido estar mal, mañana decidiré estar bien.